¿Por qué las estrellas “fugitivas” nos caen tan bien?
Imagínate que tu vecina sale disparada del portal a 1.000 km/s.
Pues en la Vía Láctea pasa algo parecido: hay estrellas que van tan rápido que parecen estar escapando de la propia galaxia. A veces las “patean” explosiones de supernova y otras, un encontronazo gravitatorio: un baile a tres entre estrellas (o una visita al agujero negro del centro) y una sale eyectada como corcho en sidra.
Lo curioso es que esas fugitivas son chivatas del pasado: su velocidad y su dirección cuentan historias de explosiones, sistemas dobles y empujones invisibles.
Conclusión Magikito: si hoy tú también te sientes “en modo escape”, quizá no es drama: igual estás cogiendo carrerilla hacia algo mejor.