Cuando el punk inventó el “hazlo tú”
¿Y si el gran superpoder del punk no fue el ruido?
Vale, el ruido también. Pero lo más revolucionario fue el “hazlo tú”: fanzines fotocopiados, conciertos montados con cuatro duros, ropa customizada con imperdibles y letras que decían “no hace falta permiso”. En 1976 mucha gente entendió que la cultura no era una vitrina: era una llave inglesa.
Y eso se coló en todo: diseño, cómic, música, incluso en cómo hablamos cuando nos hartamos y soltamos un “pues lo hago yo”.
Hoy lo traducimos al bosque: si tu día viene torcido, fabrica una mini-victoria casera. Una. Con imperdible mental.