Los copos también tienen truco
¿Sabías que...?
Cuando nieva cerca de 0 °C, los copos suelen salir más “gorditos” y pegajosos porque parte se funde y se vuelve a congelar, como si el copo estuviera rebozado en su propia salsa.
Eso hace que se apelmacen, pesen más y se agarren a ramas, cables y capós con una seguridad que ya quisiéramos nosotros un lunes. En cambio, con frío seco (más bajo cero), la nieve es más ligera y cruje: menos drama para árboles, más glamour para pisadas.
Así que si hoy ves nieve “pasta”, no es que el cielo se haya hecho croquetas: es física haciendo cocina.