El bosque también se rehabilita
¿Sabías que...?
Cuando se cae un árbol y se abre un claro, el bosque no se queda “en shock” para siempre: cambia la luz, sube la temperatura del suelo, aparecen plantas oportunistas y, con los años, se reorganiza toda la comunidad. Eso se llama sucesión ecológica y es, básicamente, rehabilitación natural.
Primero llegan especies rápidas (las “primeras en comentar”, como las hierbas y algunos arbustos). Luego, poco a poco, entran otras más lentas y estables, y el sistema vuelve a encontrar equilibrio. No es volver a lo de antes: es construir otra versión funcional del lugar.
Por eso nos flipa la idea del cerebro en modo gimnasio: tanto el bosque como tú tenéis esa habilidad de recomponeros con paciencia, repetición y un poquito de luz bien puesta.