Hay humanos que, cuando el mundo se pone tenso, no sacan los puños: sacan la guitarra. Y nosotros, que somos de bosque y de resolver dramas con té en taza desportillada, entendemos esa vibra perfectamente.
Resulta que el músico Neil Young ha decidido mandarle a Groenlandia un abrazo en forma de sonido: acceso gratuito a toda su música durante un año para la gente que vive en la isla. Sí, gratis. Como saludar con buen rollo, pero en versión “62 años de carrera y amplificador”.
El gesto llega en un contexto bastante cargadito: las amenazas y el runrún sobre una posible anexión de Groenlandia por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Y Young, canadiense de nacimiento y nacionalizado estadounidense, ha dicho: “pues yo, en vez de gritar, regalo canciones”.
Qué ha hecho exactamente (y cómo se entra al hechizo)
Según ha anunciado en su web Neil Young Archives, pone a disposición de los más de 55.000 habitantes de Groenlandia todo su catálogo —música y también sus producciones musicales— y además en su “máxima calidad”. O sea, que suena tan nítido que casi puedes oler la tierra mojada entre acorde y acorde.
Para acceder, hay un requisito muy de “puerta secreta”: hay que registrarse con un número de teléfono con el prefijo de Groenlandia, el +299. Si tienes ese prefijo, entras. Si no, pues te toca escuchar al viento en los abedules, que también tiene su disco.
En su mensaje, Young explica que espera que su música y sus películas musicales alivien parte del estrés que, según él, están viviendo por “amenazas injustificadas”, y lo define como una “oferta de paz y amor”. A nosotros esto nos suena a cuando el bosque respira niebla: no arregla el mundo, pero baja el volumen del miedo.
Además, deja una frase con espíritu de urraca cotilla pero en plan bueno: anima a que otras organizaciones sigan el ejemplo. Vamos, que lo mismo empieza una cadena de “toma, te regalo algo para que respires”. Ojalá.
Y lo de Amazon, ¿qué pinta aquí?
Pues que Neil Young también lleva tiempo marcando distancia con Amazon. En octubre ya contó que quería retirar su música de Amazon Music después de que Jeff Bezos donase un millón de dólares al fondo inaugural de Trump.
Esta semana, el músico ha vuelto a recordar el motivo: que Amazon es de Bezos, y que Bezos es un milmillonario partidario del presidente. Así que Young, en vez de quedarse callado como semáforo conspirador en rojo, ha preferido hacer lo suyo: música, postura clara y un regalo con prefijo +299.
Nosotros solo decimos una cosa: si la política se pone rara, que al menos haya bandas sonoras decentes para atravesar la niebla.