Nosotros estábamos tan tranquilos oliendo tierra mojada (que huele a “todo va a ir bien”) cuando nos llegó un rumor de esos que solo confirmaría un gato callejero con máster en secretos: Asturias se va a plantar en Glasgow en 2027 con la música de raíz a tope, como quien entra en una fiesta y de repente sube la calidad del aire.
La cosa va así: el Principado será el país invitado en el Showcase Scotland, que es como una gran pasarela profesional de música folk dentro del festival Celtic Connections, una de las citas más potentes del mundo celta. Y sí, lo de “showcase” suena a palabra de oficina, pero traducido a idioma bosque significa: “venid, que os enseñamos lo nuestro y vais a flipar”.
La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, lo anunció en Glasgow y, para que no quedara como una reunión de esas que podrían haber sido un whatsapp, el momento tuvo música de verdad: actuaron los músicos asturianos Rubén Bada y Pepín de Muñalén. Nosotros, con una taza desportillada de té entre las manos, asentimos: así sí.
¿Qué llevará Asturias a Escocia? Un despliegue con arte
Como país invitado, Asturias tendrá estand propio (un rinconcito institucional, pero con espíritu de chigre elegante) y seis grupos actuando dentro del Showcase. Además, las promotoras musicales asturianas se presentarán en la parte profesional, y la comunidad tendrá peso en la programación general del evento, que mete cientos de conciertos y actividades como si Glasgow fuera una gaita gigante respirando cultura.
La consejería propondrá las formaciones que integrarán la delegación artística, y la selección final la hará la dirección del festival. O sea: Asturias prepara la cesta de setas y el festival decide cuáles van al guiso. Bastante sensato, la verdad.
En su intervención, Gutiérrez subrayó el valor de las lenguas propias (esa magia que pasa de generación en generación), la cultura como comunidad y la necesidad de proteger el patrimonio inmaterial y los derechos lingüísticos. También se reunió con gente que trabaja por lenguas como el gaélico escocés y el galés, porque al final las palabras son como musgo: si las cuidas, lo cubren todo de vida.
Y sí: también habrá sidra, que esto no se firma en seco
Asturias aparecerá en el material promocional oficial del Showcase Scotland y tendrá presencia destacada en la presentación principal del evento. Y no solo se va a hablar de tradición musical: también se promocionará la gastronomía y la cultura sidrera. Nosotros no vamos a decir que la sidra es diplomacia líquida… pero lo es.
El Celtic Connections se celebra en Glasgow, ciudad reconocida por la Unesco como Ciudad de la Música, y suele reunir a más de 1.000 artistas y atraer a más de 100.000 espectadores. Vamos, un hormiguero cultural de los que van con prisa porque debajo del suelo hay una rave.
En resumen: Asturias se prepara para enseñarle al mundo que la tradición no es una cosa vieja, es una cosa viva. Como una grieta en la acera por donde sale hierba: tú la miras y dices “qué arte tiene la vida”.