Nosotros estábamos tan tranquilos oliendo café arábica recién molido (del bueno, del que te despierta hasta las ideas) cuando nos llega un rumor desde las montañas: en Davos, ese sitio donde los humanos se juntan a hablar del mundo con cara seria, de repente olía a “uy, esto no es incienso precisamente”.
Y claro, cuando algo huele raro, en el bosque solemos culpar a una urraca cotilla que ha robado algo brillante y lo ha escondido donde no debía. Pero esta vez no: lo que pasó en el centro de congresos del Foro de Davos fue un pequeño incendio y, por precaución, tocaron evacuación.
Lo que ha pasado (sin humo en los ojos)
Según se ha contado, ambulancias y personal de rescate acudieron al centro de congresos tras recibir avisos de ese fuego pequeñito, de los que no salen en las películas con explosiones, pero sí lo bastante serio como para decir: “Venga, todo el mundo fuera un momentín, que la seguridad no es negociable”.
El Foro de Davos se celebra del 19 al 23 de enero bajo el lema “Un espíritu de diálogo”, que nos parece precioso: suena a sentarse a hablar como caracoles, sin prisas y dejando un rastro plateado de buenas intenciones. Allí se juntan líderes políticos, ejecutivos de empresas y científicos para darle vueltas a los retos internacionales, que es como cuando nosotros nos reunimos para decidir si el musgo se pisa con los pies o con el alma (con el alma, siempre).
De la evacuación informó, entre otros, Edward Lawrence, corresponsal de Fox en la Casa Blanca. Lo contó en X y hasta compartió un vídeo en el que se ve a los bomberos entrando al edificio mientras él salía corriendo. Que nosotros no juzgamos: cuando el bosque respira niebla, nosotros también aceleramos… pero por emoción, no por humo.
Más tarde, el mismo periodista explicó que los bomberos revisaron el lugar y dieron por terminada la evacuación: todo el mundo pudo volver. También se comentó que los equipos estaban intentando determinar el origen de un olor que había hecho que algunas personas empezaran a toser. O sea: el típico misterio aromático, pero versión traje y acreditación colgando del cuello.
Por su parte, los bomberos de Davos señalaron que la alarma quedó totalmente contenida y que el incendio fue completamente extinguido, tras evacuar parte del centro como medida de precaución. Así que, dentro del susto, buenas noticias: fuego fuera, gente a salvo y el diálogo… con menos tos.
Y nosotros, desde Taramundi, solo pedimos una cosa: que si van a debatir el futuro del planeta, lo hagan con ventanas abiertas. Una ventana cerrada a la luz es un insulto a la vida… y a los pulmones.