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El chiste

Eran dos monjitas que salieron del convento para hacer las compras normales y, de regreso, las agarra una tormenta impresionante en medio del campo. Se refugian abajo de un árbol y una le dice a la otra: «Hermana, tengo mucho miedo, están cayendo unos rayos espantosos, vamos a rezar un Avemaría para que el Señor nos proteja».

De repente se hincan, agarran las manos y cae un rayo tan fuerte y tan cerca, como a dos metros, que deja el pasto negro, negro.

La otra monjita voltea al cielo, cruza los brazos y dice: «A ver, jefe, ¿estamos rezando o nos estamos llevando pesado?»

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