Se dice cuando alguien recupera la conciencia o se despeja después de estar ido, aturdido o en shock. Puede ser por un susto, por estar medio dormido o por un carrete que te dejó viendo estrellitas. Vamos, que vuelves a la realidad y te acuerdas de cómo te llamas. Bien útil y bien gráfica.
"Después del carrete de anoche, me tomé un café cargado y recién ahí empecé a volver en sí, porque andaba más perdido que la cresta."