Se suelta para quitarte de encima a alguien sin mandarlo a la mierda del todo. Es un “aparta un poco” con mala leche suave, como diciendo: deja de dar la tabarra y vete a enfriarte a otro lado. En Santander puede sonar a bronca de barrio, de las que te cortan el rollo en seco.
"Chaval, deja ya de dar la turra con el tema, que estamos tranquilos. Vete a la esquina un rato y luego vuelves con la cabeza fría."