Se dice cuando alguien tiene que esforzarse a lo bestia para conseguir algo, como si literalmente tuviera que subir un cerro a puro ñeque. Sirve para hablar de trámites eternos, favores imposibles o situaciones llenas de cachos y vueltas. No es que sea heroico, es que la vida se pone pesada y toca aperrar.

"El compadre tuvo que trepar el cerro entre secretaría, correos y mil cachos pa' que el profe le subiera la nota, y más encima le pidieron otro papel."

En Durango se usa para decir que alguien se va al cerro a caminar, pistear o simplemente desaparecer un rato del ruido y del estrés. Es como desconectarse del mundo y respirar aire fresco, ya sea con la raza o en solitario. Suena muy de aventura, aunque a veces solo sea ir a echar chisme y ver el atardecer.

"Traigo la cabeza hecha bolas con la chamba, al rato vamos a trepar el cerro con unas cheves y a ver si se nos baja lo amargados."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!