Se dice de alguien que llega con su plan B bajo el brazo, porque no se fía de lo que va a haber. Muy típico cuando sospechas que la comida va a estar sosa o que la organización es un caos. Vamos, que te llevas tu llajua para salvar el asunto y quedar como un crack precavido.
"¿Vas al asado de Pancho? Llévate tu propia llajua, que el pata cocina sin sal y luego todos terminan echándole ají a lo que sea."