En Boyacá se usa para hablar de un desplante bien feo: cuando alguien te ignora, te deja hablando solo o te hace el quite como si no existieras. Es ese ninguneo que duele más si venías embalado, todo ilusionado. Vamos, que te aplicaron la ley del hielo, pero con saborcito boyaco.
"Le escribí todo romántico y hasta le mandé sticker, y la vieja me metió severa toñaca. Me dejó en visto y yo ahí, como bobo, esperando respuesta."