Se dice cuando alguien se hace un tatuaje, normalmente recién hecho, y lo anda mostrando con orgullo, como si fuera la última moda. Es como decir que se metió su rayón y ahora no se tapa ni pa' dormir. Suena muy de la Costa y va con ese flow de presumir sin pena.
"Oe parcero, ¿y Juancho qué? Se tiró su tinta en el brazo y ahora no se pone ni camiseta, anda paseándose por La Quinta como modelo."