En San Juan se usa para decir que alguien se calma y se controla, sobre todo cuando la cosa se pone picante. Es como bajar un cambio, respirar hondo y no engancharse con el quilombo. También puede ser invitar a otro a que se tranquilice. Suena simple, pero en el momento justo te salva de mandarte una cagada.
"Se armó bardo en la reunión y todos a los gritos, pero el Carlos templeó, se cebó un mate y dijo: tranqui, che, lo arreglamos sin drama."