Se dice cuando le tienes un miedo sabroso a algo que viene y pinta feo, porque sabes que te puede caer pesado. La comparación es con el mango verde: se ve bonito, pero muerdes y te deja la boca apretada y el alma arrepentida. Sirve para exámenes, regaños, citas tensas o cualquier peo que se complique.
"Chamo, mañana me toca hablar con el jefe por la cagada del informe y ni excusa tengo. Esa reunión la temo como mango verde, pana, ya me dio hasta dolor de barriga."