En La Rioja se dice sumarro cuando acabas con la camisa llena de manchas de vino después de una buena juerga. Es como llevar el resumen líquido de la noche encima, prueba irrefutable de que te has venido arriba con los vinos. No es muy fino, pero tiene su encanto, sobre todo cuando ya te da igual todo.
Dícese del típico resacón que tienes después de una fiesta en la cual hasta sumas las copas que te tomaste perdidamente.