Se le dice a alguien que es fome, demasiado correcto o medio nerdo, de esos que no se sueltan ni aunque pongan cumbia a todo chancho. No es necesariamente mala onda, pero sí suena a que la persona es latera, cartucha o vive en modo estudio. En Chile se usa harto y tiene su gracia.
"Compadre, íbamos a carretear y el Nico salió con que mañana tiene prueba, se quedó en la casa y hasta ordenó los lápices. Qué ñoño, po."