Se dice de alguien que va en su pedo, bien tranquilo, como si el mundo no le apurara. Aunque haya bronca, prisa o drama, esa persona sigue relax, sin engancharse. Es como llamarle despreocupado o bien pachón, pero con sabor norteño. A veces suena a halago y a veces a reclamo, depende del tono.
"No manches, Juan es puro pinole: se le cayó el celular al charco y en vez de enojarse se rió, lo sacudió tantito y siguió caminando como si nada."