Se dice de alguien que habla bonito, promete de todo y al final no cumple ni una. Mucha labia, cero hechos. Vamos, que vende humo y cuando llega la hora de la verdad se desaparece como si nada. Se usa para bajarle el volumen a los cuentos y dejar claro que no le crees.
"El Juan juró que hoy caía la parrilla y que traía hasta refrescos, y mira, ni apareció. Ese pana es puro humo, puro cuento y nada de acción."