Se usa cuando traes una ansiedad o una impaciencia tremenda, como que ya no aguantas las ganas de que pase algo. Es como decir que por dentro ya estás hirviendo de desesperación, que te urgen las cosas. Suena muy de pueblo, muy de familia, y la neta tiene un sabor bien mexicano.
"Ya súbete al carro, que se me cuecen las habas por llegar al tianguis de Actopan y atascarme de barbacoa con su consomé bien calientito"