En Panamá se dice cuando a alguien por fin le cae el veinte y entiende algo que tenía atravesado, o cuando de repente recuerda lo que se le había olvidado. Es ese momento de iluminación tardía, como cuando el cerebro hace clic y dices: ahhh, ya. Suele soltarse en tono de burla cariñosa.
"Tamos en el bus y el man seguía perdido con la tarea, hasta que vio el ejemplo y se le cayó la teja, dizque: ¡ah, era eso!"