En Boyacá se dice cuando alguien se abre rapidito de un plan, una reunión o una situación que da pereza o incomoda. Es como hacer una escapada elegante, tipo me fui antes de que esto se pusiera peor. Suena a salto olímpico, pero en realidad es puro instinto de supervivencia social. Y sí, queda hasta chistoso decirlo.
"La charla llevaba dos horas y el jefe seguía con las diapositivas, yo miré el reloj y dije: no más, voy a saltar garrocha. Me fui por un tinto y no volví."