Se dice cuando alguien se activa de golpe y le sale la versión intensa: se pica, se pone competitivo o se toma algo muy en serio. Es como sacar el genio o la garra que llevas dentro, ya sea para currar, entrenar o discutir. No es magia, es actitud, y a veces da hasta un poco de miedo.
"Mañana tengo examen y estoy fatal, pero hoy saco la vena, me hago un café cargado y me encierro a empollar hasta que me salgan integrales por las orejas."