Se dice cuando alguien se va de fiesta y se pone en modo desmadre: baila, toma, canta y no se guarda nada. La idea es que te la pasaste tan recio que hasta “rompiste la chancla” de tanto zapatear y hacer relajo. Es presumir que la noche estuvo buenísima y acabaste bien cansado.
"No manches, en la boda del primo rompimos la chancla macizo: cumbias, banda y hasta el tío terminó bailando arriba de la silla."