Se le dice a alguien que trae una mala suerte brava, como si rompiera espejos con solo mirarlos. También se usa para el que es medio torpe o despistado y siempre termina metido en algún lío, perdiendo cosas o salándole el plan a todos. No es insulto mortal, pero pica y da risa.
"Mano, otra vez Matías perdió las llaves del carro y encima se le apagó el cel. Ese pata es un Rompe espejos, ya no lo inviten al tono."