Se le dice a la persona que vive chismeando y regando rumores por todos lados, como si fuera una radio prendida las 24 horas y sin filtro. No informa, desinforma con entusiasmo. En Santa Cruz se usa para señalar al que no puede guardar un secreto ni aunque le paguen. Y sí, da risa, pero cansa.
"Mirá a la Sandra, es radio piri: se enteró de lo del vecino y ya lo contó en la tienda, en el micro y hasta en el grupo de la promo."