Se dice cuando alguien se queda despistado, en Babia total, como si la cabeza se le fuera a otro planeta y no pescara nada de lo que pasa. Es la típica cara de estar mirando al infinito mientras el resto sigue la conversa. Suena bien sureña y tiene ese toque de humor absurdo que engancha.
"Le expliqué tres veces lo del turno y el compadre quedó en la luna de Temuco, mirando fijo la pared. Al final le dije: ya po, aterriza, que no estamos en la NASA."