Se le dice a la persona que promete de todo pero a la hora buena no cumple ni una. Mucho pico, mucha labia y cero hechos. Te vende el cielo, te ilusiona y al final ni te marca. En Tabasco suena a reclamo directo, como diciendo: ya bájale, que puro cuento contigo.
"Juanito jura que hoy sí nos lleva en la lancha por el río y hasta trae la hielera, pero nomás se hace pato. Ese vato es de prometer y nunca dar."