Se dice cuando alguien se cuelga mal y queda re colgado, como fuera de contexto. Puede ser que se haya desorientado de verdad, pero casi siempre es mental: está en la luna, pensando cualquiera, mientras el resto labura o avanza. Es una forma bien rioplatense de decir: volvé, campeón, estás en otra.
"Estábamos juntando leña para la fogata y el Juan se perdió en el norte mirando el lago, flashando con su crush del verano. Dale, maestro, que se nos apaga el fuego."