Se usa cuando te pegas un susto leve, de esos que te aceleran el corazón un segundo pero luego te ríes. Es el típico mini sobresalto por un ruido raro, una sombra, o una cucaracha voladora que te pasa rozando. No llega a trauma, pero sí te deja diciendo: uy, casi me da algo.
"Anoche tronaron unos voladores en el barrio y todos pasamos un sustico, yo ya iba a tirarme al piso y era la fiesta del vecino."