Se dice cuando te pasas por casa de alguien un momento, normalmente sin avisar, solo para saludar, echar un rato y, si cae, un café o una birra. Es la típica visita de andar por casa, rápida pero con peligro de alargarse si hay buena conversación. Muy de ir a lo que surja.
"Mañico, iba a por pan y he pasado a chocar por tu casa, y mira, entre el café y el charrar se nos ha hecho de noche."