En Carabobo y en buena parte de Venezuela, un paquetero es el que se la tira de gran cosa: presume de plata, contactos o logros, pero todo es pura pantalla. Habla bonito, echa vainas y vende humo para quedar bien. Vamos, el clásico fanfarrón que promete un Ferrari y llega en autobús.
"Carlos anda diciendo que se compró un carro del año, pero ayer lo vi montado en la bici toda oxidada. No le pares bola, ese pana es alto paquetero."