Se dice cuando vas a seguir tirando pa'lante sí o sí, sin frenar por críticas, líos o mala vibra. La gracia es que el famoso billete de a dos no existe, así que la frase sugiere que no hay vuelta atrás ni excusas. Muy de actitud dominicana, de seguir en lo tuyo aunque el mundo esté en contra.
"Me cancelaron el coro, se me dañó el carro y todavía debo la renta, pero yo sigo pa'lante como el billete de a dos, que nadie me quite el swing."