Se le dice a alguien cuando está siendo medio tonto, ingenuo o se está comiendo un verso. Es como soltar un no seas bobo o no seas gil, pero con un tono más liviano y de entre amigos. En Uruguay se usa bastante para pincharte un poco sin bardearte fuerte. Y sí, suena gracioso.
"Bo, ¿te creíste que el flaco te iba a devolver la guita mañana? Dale, ¡no seas nabo!, te está chamuyando mal."