Se usa para decir que alguien la está pasando increíble, tan cómodo y contento que parece tirado en un caño, sin preocupaciones y con una sonrisa. Es como estar en modo disfrute total, relajado y feliz, ya sea en una joda, con amigos o donde pinte. Suena bien de barrio y bien del norte.
"Anoche caímos al boliche, sonó cumbia de la buena y entre el fernet y las risas me moría de caño, no quería que se terminara más."