Expresión muy de México para decir que algo te gusta un montón, que te vibra y te dan ganas de apuntarte sin pensarlo. Es como un “me late” pero con esteroides, porque “un chorro” le mete intensidad. Se usa para planes, comida, música o lo que sea que te prenda. Suena bien barrio y bien buena onda.
"Oye, ¿jalas a la carnita asada con chelas y cumbias? De una, me late un chorro, nomás paso por mi primo y caigo."