Se dice de alguien que es un encanto, súper simpático y con quien da gusto tratar. Es un piropo castizo, de los de toda la vida, con ese toque nostálgico de cuando la peseta era lo más. Vamos, que la persona cae bien a la primera y te alegra el día sin esfuerzo.
"La profe nueva es más maja que las pesetas, nos explicó el examen, nos dio pistas y encima trajo bizcocho para la clase."