Se dice cuando alguien se pone a llorar a moco tendido, con drama y quejadera, como si fuera el fin del mundo. La imagen del becerro es para burlarse un poquito del llanto exagerado, tipo berrinche sentimental. Va con tono vacilón, no para una pena seria. En Falcón suena bien criollito.
"Chamo, se le fue el WiFi cinco minutos y ya estaba llorando lagrimitas de becerro, todo intenso. Pana, cálmate, que eso vuelve ahorita."