Se dice cuando alguien está tramando algo medio torcido o jugando sucio, pero pone cara de yo no fui, como si estuviera en misa. Es el típico que hace la vuelta por debajo de cuerda y luego se hace el inocente. Sirve para cartas, negocios o chismes. Y da una rabia sabrosa, la verdad.
"En la partida el man barajó rapidito, sonrió y dijo que era suerte, pero todos vimos que estaba jugando al tigre con queso y por eso se llevó la plata."