Se dice cuando quieres pirarte de un plan que es un tostón para irte a algo más divertido, normalmente con colegas. La gracia es que lo disfrazas como si fueras a echar una partida al billar, pero en realidad es la excusa perfecta para desaparecer y acabar de cañas, de risas o donde pinte. Muy de escaqueo fino.
"Tío, esta cena con los pesados es eterna, yo me voy de billar con los colegas y luego caen unas cañas, ¿te vienes?"