Se dice cuando sales a hacer algo bien temprano o ya al caer la tarde para pillar el fresquito y esquivar el calorazo. Vale para ir a andar, correr, hacer recados o lo que sea, pero siempre con la idea de no achicharrarte. Muy de pueblo y muy práctico, que el sol en verano no perdona.
"Juanma, deja el trote para luego, que a estas horas te asas. Quedamos a las siete, vamos con la fresca, damos la vuelta al río y luego caen unas cañas."