Se dice de alguien que va por la vida sin enterarse de nada, torpe o despistado, como si fuera dando tumbos y metiendo la pata a cada paso. No es precisamente un piropo, pero se usa mucho en plan cachondeo entre colegas cuando alguien está espeso o hace una de esas que te dejan con la cara a cuadros.
"Mira al Javi, otra vez se ha dejado las llaves dentro y ha cerrado. Va como un ceporro, luego dice que es por el estrés, ya."