Expresión que significa quedarse pasmado o sorprendido, como si el cerebro se hubiera reseteado y no sabes qué hacer.
En La Pampa se usa para decir que alguien se quedó dormido tan profundo que parece que lo hubieran apagado. No se mueve, no reacciona, queda tirado como hoja seca en la vereda después de un viento pampeano. Es ese sueño pesado post asado, cuando ya ni con cumbia fuerte lo levantás, y la verdad es que tiene su gracia.