Se dice cuando alguien se avienta un cuento o una explicación toda inventada, exagerada o sin sentido, solo para llenar el aire. Vamos, pura paja y hablada que no cuadra con nada. También vale para cuando alguien sale con una ocurrencia bien fumada y te deja con cara de ¿y este qué se tomó?
"Mario llegó bien campante y se puso a hacer un macaneo de que lo iban a contratar en Netflix por sus videos de gatos. Todos nos quedamos viéndolo raro y mi prima solo dijo: ajá, sí, cómo no."