Se dice cuando alguien se pone a echarte un cuento larguísimo, medio inventado o bien adornado, para impresionar, convencer o zafarse de algo. Vamos, que te está vendiendo humo con cara seria. En Guatemala es súper común para señalar al que habla bonito pero no trae pruebas ni nada.
"Ahí viene Juan otra vez, fijo nos va a hacer la casaca con que vivió en París y conoció a un DJ famoso, y el cuate ni pasaporte tiene."