En Venezuela se usa guaguancó para hablar de un chisme sabroso, con ritmo, de esos que se cuentan con sabor y gestos. No es cualquier cuento aburrido, es el bochinche que anima la conversa y deja a todo el mundo pendiente. Viene del ritmo caribeño, así que la palabra ya trae swing incorporado y la verdad es que suena brutal.
"Chamo, anoche en la fiesta se armó un guaguancó con lo que contaron del jefe, todo el mundo pegado a la conversa y nadie quería irse pa' la casa."