En Yucatán se usa para decir que alguien está bien guapo o que trae un look que llama la atención. También puede aplicarse a algo que se ve chido, como un outfit, un coche o hasta un corte de pelo recién hecho. Es un halago directo, de esos que se sueltan sin pena cuando alguien anda rompiéndola.
"Ñero, ese cuate sí es un forro, llegó a la fiesta y hasta la bocina se quedó en silencio de lo guapo que venía."