En Uruguay se dice cuando te armás un lío bárbaro, te confundís mal o se te hace un nudo en la cabeza con algo. También puede ir para cuando, con un par de tragos encima, quedás medio descoordinado y no embocás una. No es una torta de cumpleaños, es un quilombo mental con todas las letras.
"Me puse a hacer la declaración jurada y me formé una torta tremenda, bo. Terminé llamando a mi primo y ni él entendía, así que nos fuimos al boliche a olvidarnos."