En Sonora se dice cuando alguien se pega a un plan, a una plática o al chisme sin invitación, nomás porque sí. Es el típico que ve gente reunida y se mete como si fuera parte del combo de toda la vida. También puede ser sumarse a la bolita para hacer bulto o echar relajo. Bien colado, pero a veces cae con cura.
"Estábamos en la banqueta echando mitote y de la nada llegó un vato a formar bola, ya hasta opinaba del chisme como si fuera de la familia."